La erupción dentaria es un fenómeno natural que suele ocurrir entre los 6 y 12 meses, y no suele causar demasiados trastornos. Habitualmente el primer signo es que después de un par de días de llanto e irritabilidad asoma la puntita de alguna de la dos paletitas inferiores y se puede palpar el filo del diente.
En algunas ocasiones produce más inflamación de lo esperado, con el consiguiente dolor.
Localmente lo único que se puede colocar son mordillos fríos, ya que los calmantes locales con xilocaina (un anestésico) pueden adormecer la zona de la deglución, lo cual es peligroso.
También se puede administrar una analgésico como dipirona, ibuprofeno o paracetamol.
Falsa alarma:
Todos los bebés mayores de 4 meses pasan por una fase masticatoria de la etapa oral, también conocida como fase canibalística, en la cual salivan mucho y muerden todo lo que está a su alcance. Las abuelas suelen decir ¡seguro que está sacando algún dientito! Pero menos del 10% de los chicos de esta edad comienza con la erupción dentaria. Muerden porque les da placer morder.
La erupción dentaria por sí misma no puede producir resfríos ni diarreas, estos en general son cuadros virales. Lo que suele suceder es que la inflamación de las encías y el dolor bajan las defensas, entonces si este chico está en contacto con algún virus es altamente probable que se contagie, entonces la erupción dentaria PREDISPONE a sufrir alguna infección leve.
¿En que orden aparecen?
La erupción dentaria suele seguir una cronología que no se cumple en el 100% de los casos, (ni el tiempo ni el orden de aparición)
Casi siempre aparecen de a pares y en la siguiente secuencia: · Incisivos centrales inferiores (paletas) (6 a 8 meses) · Incisivos centrales superiores (paletas)(8 a 10 meses) · Incisivos laterales superiores (8 a 10 meses) · Incisivos laterales inferiores (10 a 15 meses) · Primeros molares inferiores y luego los superiores (12 a 15 meses)
· Caninos inferiores y luego los superiores (colmillos)(18 a 24 meses) · Segundos molares inferiores y luego los superiores (24 a 36 meses)
Si bien la mayoría de los bebés comienza la erupción a los 6 meses, hay un porcentaje de bebés que al año aún no tienen ningún diente. Se puede esperar hasta los 14 meses antes de hacer una consulta con un odontopediatra.
Entre los 2 años y medio y tres años los chicos tienen completa la fórmula dentaria temporal. A partir de los 6 comienza el recambio dentario y erupcionan los primeros molares definitivos.
Cuidados de los dientes:
Al nacer, tu bebé tiene dentro del maxilar los 20 dientes de leche y las células diferenciadas que darán origen a los 32 dientes definitivos. El cuidado debe comenzar antes del nacimiento con la administración de fluor a la madre y, luego del nacimiento, al bebé. Luego de la erupción de los dientes, debés limpiarlos. Podés envolverte el dedo con una gasa limpia y repasar la cara anterior (labial), posterior (lingual) y masticatoria de los dientes luego de cada comida. Existe un dedal con felpa que sirve para este propósito. Cuando tu bebé sea más grande, debe tener su propio cepillo para que se haga amigo del cepillado, que te vea cada vez que te cepillás tus dientes y que juegue a cepillarse (aunque luego vos le debas repasar). Toda actividad rutinaria (higiene, alimentación, etc) que tu hijo aprenda como una diversión, la mantendrá en el tiempo. Si, en cambio, es una pelea o una obligación, va a ser muy difícil que la siga realizando.
El Dengue es una enfermedad infecciosa, causada por el virus dengue y transmitida por la picadura del mosquito Aedes Aegypti infectado. A diferencia de la mayoría de las infecciones virales, que son de contagio interhumano, el Dengue no se contagia de persona a persona. Existen 4 virus del grupo Dengue (den1, den 2, den 3, den 4) y los anticuerpos generados contra un serotipo no protegen contra los demás, por lo que la enfermedad puede padecerse 4 veces, y la repetición de la enfermedad por distintos serotipos puede producir un fenómeno llamado superinfección, que causa los casos más graves de Dengue.
Esta enfermedad existe en las regiones que habita el mosquito (zonas tropicales, subtropicales y húmedas de todo el planeta) Norte de Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay, Perú, Venezuela, Centroamérica, Méjico, África, Indonesia y sudeste asiático. Se cree que el Aedes Aegypti es originario de África y llegó a América en los barcos que transportaban esclavos. Actualmente el Dengue es la segunda enfermedad más frecuente transmitida por mosquitos, luego de la malaria.
Existen dos formas clínicas de la enfermedad: el Dengue clásico y el hemorrágico.
El dengue clásico se caracteriza por el comienzo repentino de fiebre alta (dura de 3 a 5 días), dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos (retro-orbitario), dolores musculares (mialgias), dolores articulares (artralgias), náusea, vómitos, inflamación de ganglios (adenopatías) y menos frecuentemente erupción con manchas rosadas y lesiones sobreelevadas (maculopapular). Los dolores musculares, óseos y articulares son tan intensos, que esta enfermedad es conocida vulgarmente como fiebre rompehuesos o quiebrahuesos. Los síntomas suelen ser más leves en los niños que en los adultos, y la enfermedad puede confundirse clínicamente con la gripe y cuando presenta erupción se debe diferenciar del sarampión o la rubeóla . Las manifestaciones de la enfermedad pueden variar en intensidad, y los casos más leves no se diagnostican ya que se cura sin tratamiento. La fase aguda, que no supera una semana, es seguida por un período de convalescencia de 1 a 2 semanas, caracterizada por debilidad, malestar y pérdida de apetito.
El dengue hemorrágico (DH),es una forma severa y a veces fatal del dengue, comienza como el dengue clásico, pero rápidamente se desarrollan sangrados en distintos sitios del cuerpo. Sangrado seco (hemorragias en la piel manifestadas por petequias o hematomas), o sangrado húmedo: epístaxis (sangrado en la nariz), gingivorragia (sangrado de encías), hematemesis y melena (sangrado intestinal).
Las causas del sangrado son la disminución de las plaquetas (trombocitopenia), y el consumo de los factores de la coagulación (coagulación intravascular diseminada) Sin tratamiento el DH puede evolucionar rápidamente al shock hipovolémico, que si no se corrige inmediatamente, puede llevar a la muerte.
El diagnóstico de Dengue se sospecha clínicamente y se confirma mediante análisis tendientes a medir los antígenos del virus (inmunología directa), los anticuerpos del paciente contra el virus (inmunología indirecta) o el cultivo del virus (método más sofisticado, lento y extremadamente caro).
Tratamiento: No hay ningún tratamiento específico para eliminar al virus del dengue. Al igual que la mayoría de las infecciones virales el Dengue es autolimitado (se cura a sí mismo). Menos del 5% de los pacientes presentan cuadros graves, y la mortalidad oscila entre 1/1000 y 1/10.000 según las distintas series. El tratamiento es de sostén. Se utilizan antiinflamatorios para calmar los dolores (está contraindicada la administración de aspirina, ya que por tratarse de un anticoagulante, puede desencadenar o empeorar las hemorragias).
No se recomienda utilizar métodos físicos (compresas frías) para la fiebre o el dolor, ya que en el dengue pueden empeorar los síntomas.
Los pacientes con deshidratación, sangrado, o dolor muy intenso deben internarse para recibir tratamientos endovenosos (hidratación, analgésicos potentes y/o transfusiones de glóbulos rojos, plaquetas o plasma)
Prevención: La mejor manera de tratar el Dengue es mediante la prevención. Si la causa es la picadura del mosquito infectado, eliminando al mosquito, se elimina al Dengue. El mosquito coloca sus huevos en agua limpia estancada (en el hogar son muchas las fuentes de agua estancada (platos debajo de macetas, recipientes dejados al aire libre con agua, neumáticos abandonados, piletas de lona indebidamente cloradas, lagunas y tajamares naturales o artificiales, etc). El mosquito pica sobre todo al atardecer y al amanecer, debiendo colocar repelentes efectivos preferiblemente en estos horarios. La utilización de tul para la cuna o el cochecito del bebe, rociar la casa dos o tres veces por semana con matamosquitos, y colocar repelentes eléctricos líquidos o a pastilla.
El mosquito no se aleja más de 100 mt. del sitio de su nacimiento, por lo que pica en el lugar donde se crió.
Resumen: Si consideramos que es poco frecuente que un mosquito esté infectado, y disminuimos al mínimo la posibilidad de una picadura con las medidas de prevención, entonces el riesgo de que tu hijo se enferme de Dengue es remotísimo. Y a eso sumemos que para sufrir un cuadro grave debe existir una sobreinfección con dos serotipos distintos del virus, lo cual para nuestro medio es casi imposible.
1) Colocar repelente (off larga duración a los mayores de 1 año, rep o aulio gelio a los menores de 1 año) al salir al aire libre.
2) Para los bebes cubrir el cochecito y la cuna con tul.
3) Cuando los niños no estén en casa rociar las habitaciónes con abundante Raid azul (debajo de las camas, detrás de las cortinas y dentro de los placares) dos a tres veces por semana y dejar el cuarto cerrado por 15´.
4) Colocar durante la noche un repelente tipo Fuyi vape o similar.
5) Repetir todas estas medidas al dormir fuera de casa.
La dermatitis atópica es una enfermedad crónica, que evoluciona por brotes, con un fuerte componente hereditario y se caracteriza clínicamente por presentar extrema sequedad de la piel y picazón. LOS SÍNTOMAS DE ESTA AFECCIÓN MEJORAN CON EL CRECIMIENTO HASTA DESAPARECER POR COMPLETO EN LA ADOLESCENCIA.
Antecedentes Familiares:
Los chicos con DA tienen importantes antecedentes familiares de atopia, principalmente en la forma de DA y secundariamente de asma.
Si uno de los padres presenta atopia, el hijo tiene 30% de probabilidades de tenerla.
Si ambos padres presentan atopia, entonces la posibilidad de que su hijo la sufra es del 80%
Un chico con predisposición genética para tener DA, puede o no presentarla, dependiendo de factores ambientales y emocionales.
Manifestaciones Clínicas:
La picazón, sequedad de la piel y el curso crónico con mejorías y empeoramientos son las manifestaciones más frecuentes de esta enfermedad.
El rascado, a veces continuo e intenso, puede producir lesiones, sobreinfección y engrosamiento de la piel. Por este motivo el principal tratamiento tiene como objetivo calmar la picazón.Las zonas afectadas varían con la edad. En el lactante las lesiones pueden ser generalizadas, respetando sólo la región del pañal. La cabeza y el cuello a menudo están gravemente afectados. (figura A)
En los chicos de segunda infancia las lesiones se encuentran sobre todo en las áreas de flexión de los brazos y piernas y en el cuello. (figura B).
Existen situaciones que empeoran el cuadro:
Durante el invierno la DA suele empeorar por el frío y la sequedad del ambiente interno calefaccionado.
Si bien la exposición al sol puede mejorar el cuadro, el aumento de la sudoración puede empeorarlo, al igual que los protectores solares y los repelentes.
Infecciones banales de la infancia como resfrío o catarros, erupción dentaria y vacunación.
Todas las telas sintéticas, que aumentan la sudoración.
El humo del cigarrillo, la polución y el polvo ambiental.
La tensión emocional, conflictos familiares o escolares y situaciones productoras de ansiedad, al igual que todos los otros factores mencionados, empeoran la picazón y el rascado, iniciando el círculo vicioso de esta enfermedad.
Tratamiento
El tratamiento más efectivo es el preventivo, tendiente a humectar la piel, suavizarla, hidratarla, disminuir la sudoración excesiva y el rascado. Humectación:
Los chicos con DA deben recibir baños diarios, cortos, con jabón cremoso de ph no alcalino o jabón de glicerina. Al agua puede agregarse aceite o avena.
La temperatura del agua no debe ser extremadamente caliente, ya que produce picazón y rascado.
El baño además de hidratar, es capaz de eliminar escamas de piel, costras, bacterias y alérgenos, favorece un contacto íntimo con los padres, reduciendo el stress y la ansiedad.
Luego del baño, se debe secar rápida, pero suavemente, sin frotar, comprimiendo por sectores con la toalla y con la piel aún húmeda colocar cremas humectantes o aceites, que pueden ser utilizados más de una vez por día. Como el prurito empeora de noche, los chicos deben utilizar ropa interior de algodón, liviana, no sobreabrigar ni calefaccionar en exceso.
Si todas estas medidas no resultaron suficiente, y se produce una crisis de picazón, rascado e inflamación, se debe recurrir a las cremas con corticoides (microsona 0,5 a 1%) y a los antihistamínicos por boca (benadryl, omega 100 o ataraxone).
La complicación más frecuente es la sobreinfección bacteriana (impétigo)
La mupirocina (bactroban, mupirox, paldar) es el tratamiento ideal ya que se trata de un antibiótico antiestafilocóccico (el estafilococo es la bacteria productora de impétigo en el 90% de los casos) que puede ser utilizado localmente, sin inducir resistencia bacteriana. En el caso de que la infección esté muy extendida debe utilizarse antibióticos vía oral (cefalosporinas de primera generación).
Existe un nuevo y revolucionario tratamiento para la dermatitis atópica por vía local: se trata de una droga llamada pimecrolimus (elidel) que es un inmunomodulador que es capaz de disminuir la reacción inmunológica exagerada de la piel de los chicos con dermatitis atópica. Esta crema, colocada cuando comienzan los síntomas de picazón y sequedad de piel, es capaz de frenar el círculo vicioso, disminuyendo de manera muy importante la necesidad de utilizar cremas con corticoides.
Lesión tipica en zona de flexión de brazo sin tratamiento
Las dietas restrictivas no cambian la evolución de esta enfermedad con el riesgo de provocar déficit nutricional en un chico en pleno crecimiento
Durante el primer año de vida la leche materna es el mejor alimento para el bebé. No es solamente alimento para el cuerpo, también lo es para las emociones, para la autoestima, y para la imagen que el bebé tiene de si mismo. ¡¡¡¡Si mi mamá se toma la molestia de alimentarme de su cuerpo cada 3 horas, debo ser muy importante!!!! A partir del año de vida, los niños deben abrirse más al mundo exterior y conocer cosas nuevas: alimentos, formas, colores y sabores distintos, también es importante que el papá tome más protagonismo y ayude con la alimentación complementaria. Si bien las Organizaciones de salud recomiendan la lactancia hasta los 2 años de vida del bebé, en las clases medias y altas de las zonas urbanas solo el 10% de las madres alimentan al pecho a un bebé mayor de 1 año.
El destete suele ser más problemático para la mamá que para el bebé. Es muy común ver que cuando la madre decide suspender la lactancia, el bebé pierde interés y acompaña el proceso sin dificultades.
Para que el destete sea lo más natural posible, es recomendable hacerlo gradualmente. De esta manera se producirá una lenta disminución en la producción de leche y de la prolactina (la hormona que estimula la producción de leche). El bebé podrá ir despidiéndose de una etapa importantísima de su vida de a poco, y al mismo tiempo se va a interesar más por la alimentación sólida.
Lo primero que hay que hacer es reglar las mamadas: es decir a partir de hoy le vas a ofrecer una cantidad de mamadas fijas por día ¡¡y no hay tetas extra, ni para calmarlo en el super, ni cuando está llorando en el consultorio!!. Luego de una semana dándole 3 mamadas fijas por día se suspende la menos importante (habitualmente la de la siesta), entonces continuamos con el pecho de la mañana y el de la noche por una semana más. Una vez que se cumplió una semana con dos mamadas fijas por día, nuevamente se suspende la menos importante (habitualmente la de la mañana) y durante una semana le ofrecés solamente 1 pecho por día hasta que esté destetado.
Muchos chicos luego del destete comienzan a aceptar la mamadera, entonces yo te recomiendo que le ofrezcas la mamadera con leche de vaca y azucar, en los horarios que le dabas el pecho (a la mañana, previo a la siesta y previo a la hora de ir a dormir). Si la acepta, entonces hasta pasado los dos años, va a tomar entre 500cc y 750cc de leche por día, que representa una base nutricional importantísima.
La dipirona es un fármaco perteneciente al grupo de los antiinflamtorios NO esteroideos. El grupo recibe este nombre ya que dentro de los antiinflamtorios podemos encontrar a los corticoides (esteroides), que poseen efectos adversos muy graves, y los no esteroideos, que no generan la mayoría de estos efectos.
Dentro de los antiinflamatorios no esteroideos están la dipirona, el ibuprofeno, el paracetamol, el diclofenac, la aspirina (salicilato), la indometacina y el ácido mefenámico.
Los tres primeros son los más utilizados y más seguros para administrar a los chicos. El mecanismo de acción es el mismo, a través de la inhibición de las prostaglandinas que son los mediadores del dolor, de la inflamación y de la fiebre. Por este motivo son antitérmicos, antiinflamatorios y analgésicos.
El estudio Boston fue el estudio mundial más importante para comparar la efectividad y seguridad del paracetamol, el ibuprofeno y la dipirona, dando como resultado que las tres drogas son igualmente seguras, siendo la dipirona la más efectiva para bajar la fiebre y con mayor poder analgésico, luego de lo cual se ha transformado en la droga de primera elección para tratar la fiebre, el dolor y la inflamación en los chicos.